Noche de Tango en Idish

El sábado 25 de agosto a las 21:30hs, el Teatro Municipal fue sede de la 1ra presentación de Tango en Idish, a cargo del Centro Wallemberg de la ciudad de Bahía Blanca.

El Idish es una lengua que nace en la Alemania del medioevo y tiene mezcla del francés y polaco. Con el tiempo y debido a las migraciones por cuestiones sociopolíticas, se fue expandiendo por Europa y Rusia. Los judíos son quienes se sienten más dueños de ella. Durante el holocausto y sus días en los campos de concentración, los prisioneros se comunicaban en Idish para que los militares alemanes no entendieran de qué hablaban.

El evento comenzó con discursos y agradecimientos por parte de los directores del Centro Wallemberg quienes se dirigieron al público judío en idioma hebreo y luego lo repetían en español.

Se abrió el telón y detrás apareció Inés Kapustiansky, la joven cantante de tango que cantó todas las canciones en Idish. Luego, se presentó Jonatan Kohan quien interpretó “Tarde Gris” y “Asi se baila el Tango” en castellano, aunque el resto del repertorio fue en Idish también. A su vez, Adriana Visnivetzki y Sergio Katz, bailaron al ritmo del 2×4.

Finalmente, cerraron la noche con un reconocimiento a los cantantes y a los músicos: Diego Alvarez en el piano y Francisco Vitale en el bandoneón y con el lema de “No al racismo. No al antisemitismo. Por una sociedad diversa y plural”.

Para ellos, no existen los límites

Dificultades en la vida sí las hay. Algunas graves, otras menos. Están quienes se limitan a su capacidad, y quienes deciden ir más allá. Este es el caso de los chicos de Pulsiones, un grupo de danza inclusiva  que nos demuestra que no hay imposibles.

Con alrededor de 25 miembros, el conjunto apela a la expresión corporal por sobre todas las cosas, realizando presentaciones abstractas y, por supuesto, no dejando a nadie fuera. “Cada persona tiene derecho a expresarse desde su cuerpo, un cuerpo que tiene posibilidades y limitaciones” es su lema.

Pulsiones se adecua a las capacidades de su bailarines. Propone escenografías y coreografías donde permite que cada individuo se luzca y muestre lo mejor de si. Motivan a que se animen a probar, a intentar. Y así surgen las mejores presentaciones.

Este año, el grupo cumplió 15 años. Y, como no podría ser de otra manera, brindó un show en el Teatro Municipal. Demostró su trayectoria con una obra conmovedora y de creación colectiva. La sala llena ovacionó a los bailarines aplaudiendo de pie. Ellos, agradecidos y humildes, nos enseñaron que no existen los límites.

Preocupación que no cesa

Entre tantas problemáticas que tenemos como sociedad, una no menos importante es la de los perros callejeros. A estos se los define como “animales que se encuentran fuera de un hogar ya sea por decisión y libertad de los dueños, por abandono o porque el perro se perdió o nació en la calle”. Usualmente los encontramos en espacios públicos como plazas o parques, sueltos en los barrios o hasta en escuelas y universidades.

Lamentablemente son una molestia para los habitantes puesto que, al andar deambulando y sin pertenecer a una familia, no poseen las condiciones de higiene y sanidad fundamentales. Por lo que la mayoría de ellos padecen enfermedades como desnutrición, sarna, rabia, tumores y algunos están sin castrar.  En casos son un tanto agresivos y ponen en peligro al ciudadano.

Como consecuencia de ello, se crearon refugios que brindan la contención necesaria para estos animalitos. Ofreciéndoles atención médica, alimentos y afecto. No obstante, esto parece no ser suficiente. Estas entidades siguen recibiendo más y más caninos y los recursos para su manutención se van volviendo escasos. En tanto, no todos ellos son adoptados, por lo que terminan teniendo un estilo de vida parecido al de la calle.

Asimismo, se pensó una alternativa para no alejarlos de su lugar de confort. Un grupo de personas se comprometió a diseñarles “cuchas” en el parque para no tener que trasladarlos a los refugios y, además, los caninos se sientan cómodos y libres. Sin embargo, no fue una solución porque las vecinos de los alrededores manifestaron su disgusto y juntaron firmas para que las autoridades correspondientes los desalojaran de ahí.

Por ahora esta lucha sigue y se hace difícil encontrar un punto medio que pueda favorecer a ambas partes. Solo queda seguir esperando y apostar al compromiso para que juntos encontremos la solución.