El humor negro como escudo de la impunidad.

El humor ha cambiado, sobre todo con el advenimiento de las redes sociales. No sólo los formatos en los que se hace humor han cambiado, sino que también los temas que se pueden utilizar para hacer chistes. Plataformas digitales de streaming como Twitch o Youtube y redes sociales, sobre todo Twitter e Instagram, han permitido a humoristas (sobre todo en este contexto) desarrollar su trabajo desde su casa y sin el contacto físico con el público. Probablemente, todos los humoristas o quienes hacen stand-up dirán que prefieren un teatro lleno en el que escuchen las carcajadas, pero prender un stream en Twitch y leer en el chat cientos de “Jajajaja”, se acerca bastante.

Stand-up

Este cambio en las formas de hacer humor y la exposición en redes sociales ha incorporado un nuevo debate o polémica: ¿Con qué temas se puede hacer humor y con cuáles no?

El humor negro, como se lo llama, recoge temas negativos como la muerte o enfermedades para incluirle sarcasmo y sátira. El debate reside en la división entre aquellos que creen que hay temas con los cuáles no se bromea y quienes no tienen ningún problema con el tópico elegido.

Las claves para usar bien el humor negro y no quedar como un desubicado:

  • El chiste debe ser sobre la generalidad del tema y no sobre un caso particular. El problema principal se ubica en el enfoque que se le da al humor negro, por ejemplo: no es lo mismo hacer un chiste sobre el cáncer, que reírse de alguien con esa enfermedad.
  • Otro punto importante es la gracia, un chiste que no es gracioso no tiene sentido, pero si encima es humor negro, puede llegar a considerarse como una falta de respeto.
  • La persona o el grupo de personas con quien se bromea también es relevante, es bastante arriesgado hacer un chiste de ese calibre frente a un desconocido. No sabes de su vida, lo que está pasando o simplemente si le gusta o no el humor negro. Hacerlo con amigos o gente de confianza es más sencillo, ya que se conoce la vida personal y los gustos humorísticos de esas personas.

Las redes sociales y el anonimato han contribuido a utilizar el humor negro como una ofensa o un ataque hacia otra persona. Es común para quienes usan Twitter encontrar usuarios sin foto de perfil y con un nombre predeterminado por la red social (Por ejemplo: @Juancito000238). La impunidad que tienen muchas de estas cuentas para insultar o utilizar temas personales para atacar a un tercero es llamativa. No es casualidad que muchos países, organizaciones y hasta clubes de fútbol pidan una mayor regulación en redes sociales. No es normal que alguien anónimo le desee la muerte de su familia a un jugador sólo por errar un gol. Muchos lo dicen como insulto, escudándose luego en que era un chiste. Tampoco es normal que esto esté permitido, no se haga nada y se sigan viendo casos así en redes sociales.

Espectaculos
Varios clubes ingleses de fútbol se unieron a la campaña de boicot a las redes sociales con el hashtag #StopOnlineAbuse (Paremos el abuso en línea). En este caso, la imagen es del Arsenal FC.