Consecuencias de la Normalidad

En una montaña rusa de cambios políticos, sociales y económicos durante los últimos 12 meses, la población Argentina ha centrado su interés en 2 simples cifras que definirán la situación anímica y económica de todas las personas. Los números de contagios del covid-19 y, por supuesto, el valor del dólar a pesos.

Para explicar esta suba exponencial del dólar, se debe recurrir a conceptos de oferta y demanda. Una oferta que tuvo que ser controlada estatalmente mediante el endurecimiento del cepo cambiario, introduciendo nuevos impuestos para dificultar aún más la compra de los 200 USD del llamado “Dólar ahorro”.

¿Y qué pasa con la demanda en este caso? A diferencia de lo esperado la gente está haciendo todo lo posible para, al menos, comprar ese monto. Todo esto debido a un problema de especulación que rodea a los argentinos.

El seguimiento de las masas o salto a conclusiones más específicamente, es un dilema psicológico que atraviesa los bolsillos de los argentinos. Ante la evidencia historia del país en relación al dólar, la creciente inflación a causa de la pandemia y un supuesto futuro peor; la gente busca cuidar su dinero de que se convierta en un monto cada vez menor. Es decir, si la gente puede comprar 200 dólares, los va a comprar; si puede comprar 50, también; y si puede comprar 5, también lo hará. Ese es el grado de incertidumbre y miedo que acarrea la población actualmente en su toma de decisiones. Todo en vistas de un peso que día a día se vuelve más un papel estampado que una herramienta de ahorro y consumo.

El otro aspecto fundamental en la presente realidad argentina y que se ha visto agravado por la extensa cuarentena, es la pobreza.

Partiendo de los números que dejaba el segundo semestre del 2019: un crecimiento hasta llegar al 35,5% en la tasa de pobreza en el país.

La pandemia y la cuarentena desmedida han hecho estragos en la vida de millones de argentinos, especialmente aquellos que no consiguen los ingresos suficientes para satisfacer las necesidades básicas. Adhiriendo a la tendencia de los últimos años, en el primer trimestre del 2020 el índice de pobreza ha crecido hasta un 40,9%, según datos del INDEC.

Todo lo enumerado anteriormente, sumado a la incapacidad de trabajar o, dentro de la informalidad del empleo, trabajando por un sueldo ínfimo, ha derivado en múltiples manifestaciones y actos delictivos como la usurpación de terrenos en diferentes partes del país.