Para ellos, no existen los límites

Dificultades en la vida sí las hay. Algunas graves, otras menos. Están quienes se limitan a su capacidad, y quienes deciden ir más allá. Este es el caso de los chicos de Pulsiones, un grupo de danza inclusiva  que nos demuestra que no hay imposibles.

Con alrededor de 25 miembros, el conjunto apela a la expresión corporal por sobre todas las cosas, realizando presentaciones abstractas y, por supuesto, no dejando a nadie fuera. “Cada persona tiene derecho a expresarse desde su cuerpo, un cuerpo que tiene posibilidades y limitaciones” es su lema.

Pulsiones se adecua a las capacidades de su bailarines. Propone escenografías y coreografías donde permite que cada individuo se luzca y muestre lo mejor de si. Motivan a que se animen a probar, a intentar. Y así surgen las mejores presentaciones.

Este año, el grupo cumplió 15 años. Y, como no podría ser de otra manera, brindó un show en el Teatro Municipal. Demostró su trayectoria con una obra conmovedora y de creación colectiva. La sala llena ovacionó a los bailarines aplaudiendo de pie. Ellos, agradecidos y humildes, nos enseñaron que no existen los límites.